Mecanismo de acción hormonal


La comunicación endocrina es realizada por las glándulas de secreción interna, o simplemente sistema glandular endocrino (del griego endon = dentro y krinein = separar). Se trata de glándulas sin conductos especiales que vierten directamente al torrente sanguíneo las sustancias que secretan, denominadas hormonas (del griego hormon = excitar, provocar), mensajeros que llevan información reguladora a los órganos blanco, es decir a los órganos objetivo de la acción hormonal.

Hay que recordar que también existen glándulas de secreción externa, o exocrinas, que sí poseen conductos especiales que permiten a los productos elaborados por éstas verterse hacia al exterior.

Con lo anterior se hace referencia a las glándulas mamarias, sudoríparas, lacrimales, salivales, etc. Igualmente es necesario tener en cuenta otro tipo de comunicación entre las células, denominado comunicación paracrina, realizada por sustancias (metabolitos) producidas por las células de un determinado tejido y que influyen en el "comportamiento" de las células vecinas, utilizando como vía el líquido extracelular.

La importancia de las hormonas producidas por las glándulas de secreción interna y de otras sustancias semejantes a las hormonas y que son producidas por tejidos no glandulares (el hígado, el riñón, el intestino), se refleja en muchos aspectos, como por ejemplo en el mantenimiento de la homeostasia, en la movilización de los recursos energéticos y plásticos, en los procesos de adaptación del organismo a situaciones de estrés, en el dimorfismo sexual, en los procesos de crecimiento y desarrollo, en la perpetuación de la especie.

Las consecuencias para el estado de salud de las personas son catastróficas cuando se produce de una manera injustificada una hiposecreción o una hipersecreción de una determinada hormona o sustancias semejantes a éstas (serotonina, dopamina).

La obesidad, la delgadez extrema, la diabetes, el enanismo, el bocio, la depresión, ciertas conductas psicóticas tales como la esquizofrenia, etc., son sólo algunos de los ejemplos de perturbaciones del estado de la salud de las personas, debido a un mal funcionamiento de las glándulas de secreción interna.

Mecanismo de acción hormonal





El mecanismo de acción hormonal sobre las células de los más diversos tejidos, depende en parte del lugar en donde se encuentre el receptor encargado de reaccionar con la hormona y conducirla al sitio de la célula, en donde ejercerá la regulación. Hay células en las que el receptor se encuentra en la superficie de su membrana, mientras que en otras células, éste se encuentra muy en su interior.

Al igual que las vitaminas, las hormonas se clasifican de acuerdo a si son solubles en agua (hormonas hidrosolubles) o si son solubles en los lípidos (hormonas liposolubles).

Las células que poseen los receptores en la superficie de su membrana presentan gran afinidad con las siguientes hormonas hidrosolubles: somatotropina, antidiurética, oxitocina, prolactina, eritropoyetina, adrenalina, noradrenalina, insulina, glucagón, calcitonina, dopamina, folículo estimulante, leutinizante, melatonina, ACTH y angiotensina. Por el contrario, las células que poseen los receptores muy en su interior, reaccionan con las siguientes hormonas liposolubles: cortisol, aldosterona, testosterona, progesterona, triyodotironina.

El mecanismo de acción de las hormonas hidrosolubles involucra un segundo mensajero o simplemente mensajero intracelular, partiendo del hecho de que el primer mensajero es la hormona en sí. En la superficie de las células que están prestas a comunicarse con el sistema de control hormonal, se haya una enzima denominada adenilciclasa, que se activa inmediatamente después de que la hormona haya hecho contacto con el receptor.

Una vez activada la adenilciclasa, ésta convierte algunas moléculas de ATP en AMP cíclico (AMPc), denominado como segundo mensajero. Es necesario recalcar que el mecanismo de acción de las hormonas hidrosolubles es de muy corta duración: unos cuantos minutos. De todas maneras, el tiempo será suficiente para que el segundo mensajero, es decir el AMPc, altere aspectos varios de la funcionalidad de la célula.

En algunos casos se produce un aumento de la permeabilidad de la membrana para una determinada sustancia; es el caso, por ejemplo, de la hormona insulina que facilita el ingreso a la célula de la glucosa proveniente de la sangre.



En otros casos, el AMPc activa cierto tipo de enzimas, como por ejemplo aquellas que participan en la glucogenólisis a nivel hepático y muscular. Es necesario aclarar que no todas las hormonas hidrosolubles ejercen su acción a través del AMPc, ni éste es su único segundo mensajero. Se ha demostrado que el mecanismo del AMPc funciona como sistema mediador hormonal intracelular, por lo menos para algunas de las siguientes hormonas: adrenocorticotrópica, estimulante de la tiroides, antidiurética, gonadotrópicas, paratiroidea, glucagón, adrenalina, etc. Cabe aclarar que el AMP cíclico después de persistir en la célula durante unos cuantos segundos a varios minutos, se convierte de nuevo a ATP.

La acción reguladora de las hormonas liposolubles es diferente al mecanismo descrito con anterioridad. En este caso, una vez la hormona reacciona con el receptor, es conducida junto con éste al interior del aparato genético, se activan uno o más genes responsables de la síntesis de una determinada proteína. Se produce RNA mensajero, encargado de llevar información a los ribosomas sobre el tipo y la velocidad a la cual debe ser sintetizada la proteína en cuestión. A diferencia de la vida muy corta del accionar de las hormonas hidrosolubles, la acción de las hormonas liposolubles puede durar algunos días.

La regulación hormonal por activación de genes es característica de las hormonas esteroides, secretadas por la corteza suprarenal.

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