Patrones de crecimiento durante la infancia y la adolescencia (período posnatal)


La rápida tasa de crecimiento observada durante la vida fetal continúa en el período posnatal, pero disminuye significativamente durante la primera infancia y lo sigue haciendo hasta la pubertad, cuando se produce un "estirón" del crecimiento puberal. La edad a la cual tiene lugar el "estirón" del crecimiento de la adolescencia varía considerablemente entre individuos. En niñas, se produce como promedio entre los 10,5 y 13 años de edad, y en niños entre los 12,5 y 15 años de edad.

En general, cuanto más precoz es el "estirón" del crecimiento, menor será la estatura final. Durante este período se observa una variación considerable tanto de la estatura como del desarrollo entre individuos de la misma edad cronológica.

La mayor parte de medidas corporales siguen aproximadamente las curvas de crecimiento descritas para la estatura que se presentan en la imagene siguiente:


Patrones de crecimiento durante la infancia y adolescencia


El esqueleto y los músculos crecen de esta forma, igual que muchos órganos internos, como el hígado, el bazo y los riñones. Sin embargo, hay otros tejidos que no se ajustan a este patrón, y su tasa y momento de crecimiento pueden variar. Ejemplos de estos son los órganos reproductores (que muestran un incremento significativo durante la pubertad), el cerebro (y el cráneo) y el tejido linfoide.

El cerebro, junto con el cráneo, los ojos y los oídos, se desarrolla más precozmente que cualquier otra parte del organismo y, por consiguiente, tiene una curva posnatal característica.

El tejido linfoide también muestra un patrón característico de crecimiento: alcanza su masa máxima antes de la adolescencia y, probablemente bajo la influencia de las hormonas sexuales, disminuye hasta el valor del adulto. El timo, que está bien desarrollado en los niños y que desempeña un papel importante en el desarrollo de la inmunidad, se atrofia después de la pubertad y en los adultos no es más que un nódulo de tejido residual.

El crecimiento, incluso el del esqueleto, no cesa por completo al término de la adolescencia. A pesar de que no aumenta la longitud de los huesos de las extremidades, la columna vertebral sigue creciendo hasta aproximadamente los 30 años de edad a causa de la adición de hueso a las superficies superior e inferior de los cuerpos vertebrales.

Esto da lugar a un aumento adicional de la estatura de 3-5 mm durante la post-adolescencia. Sin embargo, con objetivos prácticos puede considerarse que un adolescente promedio deja de crecer en torno a los 17,5 años de edad y que una adolescente promedio lo hace en torno a los 15,5 años de edad, con un intervalo de variabilidad de 2 años por arriba y por debajo.



Como resumen se puede decir lo siguiente:

1. El crecimiento se produce en las células, los tejidos y el organismo completo. El crecimiento normal está influido por numerosos factores genéticos y medioambientales. Una serie de hormonas están implicadas en la regulación del crecimiento y el desarrollo, incluyendo la hormona del crecimiento, las hormonas tiroideas y los esteroides sexuales.

2. La velocidad de crecimiento disminuye progresivamente hasta la pubertad, momento en el que se produce el "estirón" del crecimiento. La estatura adulta se alcanza al término de la pubertad, que es cuando cesa el crecimiento en longitud. Algunos tejidos, como el cerebro y el tejido linfoide, muestran patrones de crecimiento característicos.

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