Funciones de la sangre


INTRODUCCIÓN


Las células de nuestro cuerpo, verdaderos habitantes del organismo, requieren constantemente nutrientes, agua y oxígeno, para poder realizar sus más diversas funciones. Al mismo tiempo requieren que su entorno, es decir su "medio interno", permanezca limpio de productos de desecho, producidos por las mismas células. Se requiere entonces, todo un complejo de mecanismos "suministradores-limpiadores", que garanticen por un lado, el suministro de los materiales plásticos y energéticos para que la célula pueda metabolizar y por el otro, que garanticen la limpieza del medio interno, una de las condiciones para que se mantenga la homeostasia.

La red vascular, el preciado líquidos que corre por ésta (la sangre) y el corazón, juegan un papel determinante en el suministro de nutrientes y en la limpieza de nuestro organismo, transportando todas las sustancias de un sitio a otro por la sangre, líquido vital que se encuentra en continuo movimiento, gracias a la actividad de la bomba que realiza el corazón.



Por lo anterior se justifica la denominación de sistema cardiovascular y sanguíneo, a la integración de estos tres componentes fundamentales de nuestro organismo.

Funciones de la sangre


La sangre es un tejido que participa en las más diversas funciones, todas ellas relacionadas con la posibilidad de transportar sustancias en una y otra dirección:



1. Función nutritiva. Una vez absorbidos los nutrientes fundamentalmente a lo largo del intestino delgado, son transportados por la sangre, en primera instancia al hígado y posteriormente a todas las células de nuestro organismo. Por la sangre se transportan glucosa, ácidos grasos, aminoácidos, vitaminas, etc., hacia las células que conforman los más diversos tejidos.

2. Función respiratorio. La sangre transporta los gases respiratorios: el oxígeno que es captado a nivel de los alvéolos y conducido hacia los tejidos, y el CO2 captado en los tejidos y conducido a los pulmones para su ulterior eliminación.

3. Función reguladora. Los productos de las glándulas de secreción interna, es decir las hormonas, son vertidos directamente a la sangre, que las transporta hacia las células de otras glándulas y tejidos, ejerciendo su función reguladora.

4. Función defensiva. La sangre cuenta con toda una legión de "soldados", prestos a sacrificarse por la integridad de nuestro organismo. Hacemos referencia con ésto a los glóbulos blancos, cuya función es destruir en el mejor de los casos o neutralizar al menos, todos los agentes patógenos (virus, bacterias), que osen ingresar a nuestro organismo, con la intención de producir enfermedades.



5. Función termoreguladora. Por los vasos sanguíneos la sangre transporta hacia la superficie, es decir hacia la red vascular cutánea, el calor producido en los tejidos profundos, con el propósito de que el calor sea eliminado. Por el contrario, en condiciones de frío intenso, cuando requerimos conservar el calor producido en las reacciones químicas, se produce una vasoconstricción generalizada en la red vascular cutánea; de esta manera fluye menos sangre hacia la superficie corporal y por ende se elimina menos calor.

6. Función excretora. Ya se mencionó el papel de la sangre en la limpieza del medio interno del organismo. Ésta recoge los productos de desecho producidos por las células y los transporta hacia los órganos encargados de excretar hacia el exterior todos estos productos. El riñón, el pulmón, las glándulas lacrimales y sudoríparas, son los órganos que cumplen a cabalidad esta función excretora, en conjunto con la sangre.

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