Metabolismo hidromineral (agua y minerales)


Además de los nutrientes como los carbohidratos, proteínas y grasas, son necesarios otros elementos claves para todos los procesos metabólicos. En este caso nos referimos al agua, solvente universal por excelencia, a los minerales y a los denominados biocatalizadores.

Metabolismo del agua y los minerales


El agua es un componente muy importante de nuestro organismo (aproximadamente el 71% de nuestro organismo está constituido por agua) y de los ecosistemas geográficos: 3/4 de la superficie de la tierra etán ocupadas por agua.

El agua es un excelente solvente; muchas reacciones químicas se realizan aportando moléculas de agua (hidratación) o eliminándolas (deshidratación). En nuestro organismo el 70% de agua se encuentra en nuestras células (agua intracelular); el 30% restante, se encuentra en los espacios que hay entre las células de los tejidos (líquidos tisular) y en el plasma sanguíneo (el 91% del plasma sanguíneo es agua).



El volumen de agua dentro y fuera de las células se encuentra muy bien regulado por mecanismos tales como la sed, la presión osmótica, la función renal, la presión coloido-osmótica.



Podemos decir que se presenta un equilibrio entre el volumen de agua que ingresa al organismo y el volumen de agua que se elimina. Con los alimentos ingresan entre 1,3 y 1,5 Litros de agua, se toma en forma pura unos 0,8 a 0,9 Litros y aproximadamente se forman unos 0,3 a 0,4 Litros de agua en los procesos oxidativos.

En total consumimos de 2,4 a 2,8 Litros de agua diariamente. Por otro lado, a diario se pierden 1,6 Litros de agua con la orina, de 0,4 a 0,6 Litros con el sudor, de 0,3 a 0,4 Litros en forma de vapor de agua con el aire espirado y entre 0,1 a 0,2 Litros con los excrementos.



Para que los procesos metabólicos ocurran normalmente, se requieren de sales minerales y de electrolitos, entre los cuales encontramos: el Calcio y el fósforo, que son parte esencial de los huesos, el yodo es vital para la síntesis de la hormona tiroxina, el hierro que es requerido en la síntesis de la proteína hemoglobina (proteína de la sangre).

Los iones hidrógeno o hidrogeniones (H+) y los hidroxilos (OH-), determinan la reacción activa de la sangre o potencial de hidrógeno (pH). Los iones de sodio (Na+) y de potasio (K+), son determinantes en los denominados potenciales de membrana (sistema nervioso). El Calcio (Ca+), participa en el proceso contráctil de la musculatura esquelética. Es importante la participación de los iones de Cloro (Cl-) y Sodio (Na+), en el mantenimiento de la presión osmótica del plasma.



En el mantenimiento del equilibrio hidro-mineral están muy comprometidos dos mecanismos: el de la sed y el renal. En la medida que se requiera hidratar al organismo a raíz de una pérdida de agua debido a una intensa actividad física (se pueden perder hasta 3 Litros de agua con el sudor), se activará intensamente el mecanismo de sed. Igualmente el mecanismo de la sed se activará en los casos cuando hayan ingresado, junto con el alimento, una cantidad significativa de solutos (particularmente sodio y cloro: sal común), que terminan perturbando la presión osmótica del plasma (ingiriendo algo muy salado, por ejemplo).

Por otro lado, un exceso de electrolitos en los líquidos corporales hará que el riñón excrete una orina más concentrada de tal o cual electrolito, más ácida o más alcalina, según sea el caso. El riñón también eliminará más o menos agua, dependiendo si hemos hidratado o deshidratado el organismo.

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