Estructura del aparato neuro-muscular


¿Cómo es la Estructura del aparato neuro-muscular? La fisiología diferencia tres tipos de músculo: el músculo esquelético, denominado así por su estrecha relación con el sistema ósea, juntos llamados a responder por la locomoción del individuo; el músculo cardíaco y el músculo liso, que recubre la mayor parte de los órganos internos, especialmente las vísceras y los vasos sanguíneos.



El músculos esquelético, se contrae sólo como respuesta a los impulsos nerviosos que provienen de las neuronas que se encuentran localizadas en las astas anteriores de la médula espinal y en otros centros nerviosos del tallo cerebral. A raíz de que su función está muy relacionada con la actividad motora, se les denomina motoneuronas.

Las motoneuronas se constituyen en la última estación de relevo, encargadas de enviar información nerviosa a la musculatura esquelética. A su vez, constantemente las motoneuronas reciben información de las secciones superiores del cerebro.



Las motoneuronas se diferencian entre sí por el tamaño y por una serie de particularidades de tipo funcional, tales como su nivel de excitabilidad, la velocidad con que transmiten los impulsos por sus axones, la frecuencia con que disparan los impulsos y su capacidad para contrarrestar la fatiga. En general podemos clasificar las motoneuronas en lentas y rápidas.

Las motoneuronas pequeñas, suelen ser de acción lenta, mientras que las motoneuronas rápidas suelen ser de gran tamaño. No olvidemos que la velocidad con que se transmite el impulso a lo largo del axón, depende del díámetro de éste. En relación con la resistencia de las motoneuronas, es decir con su capacidad para contrarrestar la fatiga, se considera que las motoneuronas lentas son prácticamente "infatigables", mientas que las motoneuronas rápidas se fatigan prontamente.



La fibra del músculo esquelético, al igual que la célula nerviosa, no está en capacidad de dividirse una y otra vez, como lo hacen la mayoría de las células que conforman los más diversos tejidos. En los humanos el número definitivo de fibras se establece a los 4-5 meses después del nacimiento y en lo sucesivo prácticamente no ocurre alguna variación en cuanto a su número. Con la edad se presenta se presenta un engrosamiento progresivo de la fibra muscular, la quinta parte del grosor de la fibra del adulto.



Sin embargo, muchos científicos y profesores, consideran que bajo ciertas condiciones de trabajo, es posible estimular el proceso de multiplicación de las fibras musculares esqueléticas. Se ha demostrado que la hipertrofia muscular producto del trabajo físico, mecanismo que siempre se explicó únicamente con base al engrosamiento de la fibra muscular, resultó ser un proceso muy complejo que involucra todos los elementos estructurales del músculo, en los más diversos niveles de su organización: molecular, subcelular, celular y orgánico.

La conclusión definitiva: junto con el engrosamiento de las fibras musculares (hipertrofia), sucede la multiplicación de éstas (hiperplasia). Aunque este tema todavía es objeto de estudio y no se sabe aun si se genera en todas las edades y bajo qué condiciones (edad, sexo, nutrición, programa de entrenamiento, etc.).

Cada motoneurona inerva dentro del músculo una determinada cantidad de fibras musculares. Es de suponer que las fibras musculares inervadas por una motoneurona, respondan a su influencia al unísono. Es decir se forma toda una unidad, entre la motoneurona y las fibras musculares inervadas por ésta. A este conjunto de elementos, se le conoce como unidad motora.

Mejorar la fuerza de contracción músculo esquelética


Ya en temas anteriores hemos hablando de que la fuerza no está directamente relacionada al tamaño de las fibras musculares sino más hacia la potencia de los impulsos generados y recibidos a través de las motoneuronas. Que en algunas personas esto también implique un aumento considerable del volumen muscular es otra cosa, pero no siempre se da.

Pueden haber personas muy flacas con una gran fuerza para mover su propio peso corporal y también para alzar o mover cargas externas bastante retadoras. Mientras que pueden haber personas con más masa corporal total incapaces de mover este mismo tipo de cargas.

Por esta razón cada quien debe entrenar según lo que quiera mejorar. O sea que si tu objetivo es mejorar la hipertrofia de tus músculos, no es necesario que realices muchos entrenamientos donde las cargas a levantar sean muy cercanas a tu 1RM. Mientras que para mejorar el aspecto de la fuerza sí que se torna necesario que muchas sesiones estén enfocadas a levantar pesos cercanos o iguales a este valor.

Para hipertrofiar los músculos se requiere realizar muchas repeticiones (con distintos ejercicios) en una sesión de entrenamiento y a lo largo de los días, con pesos considerables. Además el factor de la alimentación y otros hábitos de vida es crucial para lograr aumentar el volumen de los músculos. Se habla entonces de trabajar con cargas entre el 70% y 85% del 1RM.

Para mejorar la fuerza absoluta o sea la capacidad de nuestros músculos para mover o alzar cargas externas retadoras, se habla de entrenar con cargas superiores al 80% del 1RM y de hecho en alguna serie de determinado ejercicio intentar hacer series con descansos largos (3 o más minutos) para lograr una total recuperación que permita una nueva serie (en este caso estaríamos hablando de una sola repetición por obvias razones).

Bibliografía:

Tórtora y Derrickson. Principios de anatomía y fisiología (onceava edición)

William D. Mc Ardle, Frank I. Katch, Vitor L. Katch. Exercise Physiology 7th edition.

https://www.britannica.com

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Oleh

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