Estados funcionales de la neurona


Estados funcionales de la neurona. La neurona responde a la estimulación con una reacción de respuesta denominada excitación. Los estímulos, entendiéndose como los cambios que ocurren en los medios, externo e interno y que son captados por las neuronas, pueden provocar el estado de excitación. En esta circunstancias la neurona responde a la estimulación con la generación de un impulso nervioso (potencial de acción), que se irradiará por los nervios en busca de hacer contacto con otra neurona o con el órgano efector que pretende regular

Cuando la neurona no está siendo estimulada se dice que se encuentra en un estado de reposo. En estas circunstancias no se observa ninguna manifestación externa en relación con la funcionalidad de la neurona. Al no recibir estímulos, no tendrá que reproducir impulsos nerviosos.



En algunas circunstancias la neurona puede recibir una cantidad excesiva de estímulos, muy por encima de su capacidad de asimilación. En otras condiciones es necesario "frenar" la reacción de respuesta, para así garantizar una gran efectividad en su papel regulador de las funciones de los distintos subsistemas. El estado durante el cual la neurona disminuye su reacción de respuesta, hasta el punto de no responder, pese a que le estén llegando estímulos se denomina estado de inhibición .



Es necesario diferenciar un estado de inhibición por "agotamiento" (demasiados impulsos que tiene que reproducir la neurona en la unidad de tiempo), de la inhibición como mecanismo efectivo de la función nerviosa, que garantiza una alta coordinación entre todas las secciones del sistema nervioso comprometidas en la regulación de tal o cual función.



También deben quedar claras las diferencias entre los estados de reposo e inhibición, aun en la circunstancia en la cual no se presente reacción de respuesta por parte de la neurona que se encuentra en estado de inhibición.

En el primero de los casos (estado de reposo) se trata de un estado pasivo de la neurona; simplemente al no recibir estímulo alguno, la neurona no responde. Por el contrario el estado de inhibición es un estado activo, responsable de la disminución de la reacción de respuesta de la neurona, pese a que le estén llegando por múltiples vías, una buena cantidad de estímulos.



El estado de inhibición es tan activo como el estado de excitación. Así como un carro para poder ser maniobrado con una alta efectividad requiere del acelerador (excitación) y del freno (inhibición), las neuronas requieren ambos procesos para llevar a cavo, de la manera más efectiva, su función reguladora de todas y cada una de las funciones orgánicas, particularmente las relacionadas con el sentir y la locomoción.

Volviendo al ejemplo del automóvil, podemos comparar el estado de reposo con un carro encendido pero en neutro, el estado de excitación con un carro moviéndose aceleradamente y el estado de inhibición con un carro desacelerado, bien sea por falta de accionar el acelerador o por la activación enérgica o pausada del freno.

Las motoneuronas y las contracciones musculares


La contracción de nuestros músculos esqueléticos se da gracias a neuronas y motoneuronas que se encargan de enviar impulsos eléctricos a través de este tejido para permitir el paso del sodio al espacio intracelular, permitir la salida de potasio y también la aparición de iones bivalentes de calcio que también son muy importantes para las contracciones.

Se trata entonces de que nuestro cerebro envíe la orden u órdenes a través de las motoneuronas hasta que el impulso eléctrico revista todo el sarcolema que cubre las fibras musculares, para permitir la salida de iones de calcio y permitir la interacción entre la actina y la miosina.

Por esta razón podríamos decir que la fuerza no depende solamente del tamaño o la hipertrofia de los músculos esqueléticos sino además (y en gran medida) de las capacidades del sistema nervioso de cada persona para enviar y mantener el envío constante de impulsos nerviosos.

Por lo anterior podemos notar en nuestro día a día que existen personas con una estructura física relativamente delgada pero que poseen mucha fuerza por ejemplo para levantar cajas grandes y pesadas, mover objetos pesados de un lado a otro o de hecho carga personas más pesadas que ellos mismos. Y a su vez quizá podremos observar personas muy musculadas a quienes les cueste alzar personas, cajas pesadas, etc.

La nutrición es muy importante para todos estos fines puesto que nuestras neuronas requieren de glucosa para poder alimentarse. Así pues que una dieta deficiente en calorías puede provocar que una persona "pierda" la fuerza temporalmente, por así decirlo.

Las personas con enfermedades como la diabetes o la resistencia a la insulina, entre otras, pueden experimentar también pérdidas en la fuerza o sea disminución en la cantidad y la potencia de los impulsos nerviosos enviados a los músculos esqueléticos. Por esta razón estas personas no deben dejar de entrenar, deben hacerlo según su nivel y condiciones motoras, y por supuesto mejorar los hábitos alimentarios.

Bibliografía:

Tórtora y Derrickson. Principios de anatomía y fisiología (onceava edición)

William D. Mc Ardle, Frank I. Katch, Vitor L. Katch. Exercise Physiology 7th edition.

https://www.britannica.com

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Oleh

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